Industria

La presencia del sector industrial en San Ramón ha sido casi nulo. Excepto por la presencia de maquiladoras, ingenios y beneficios no se tienen mayores casos de éxito. Existe en el distrito de Santiago la Coopeleche. Esta empresa se encarga de procesar leche en productos lácteos como helados, leche pasteurizada y otros. A principios del año 2000 fue comprada por la empresa Italiana Parmalat, sin embargo, esta empresa quebró y el futuro de la Coopeleche se tornó incierto. Hoy en día, la empresa continua en operación y pareciera ser que los problemas financieros han quedado atrás. Existen también en el cantón empacadoras de caña India, pero el impacto económico de estas empresas es muy poco.

En el ámbito forestal, existen en San Ramón 2 aserraderos grandes instalados en San Juan y otro en Santiago. Sin embargo la sostenibilidad de estos aserraderos es incierta ya que se dedican a procesar maderas de bosque natural y poco usan de plantaciones. Además estos aserraderos estratégicamente están muy mal administrados. Se tiene información de otro aserradero en el distrito de Alfaro (Calle Valverde) y un aserradero que da servicio de aserrío portátil en Concepción de San Ramón

Agroindustria

Las principales agroindustrias del Cantón son los beneficios de café y los ingenios de azúcar.

Actualmente sólo un Beneficio opera (Café de Altura), en la calle que va al caserío Zamora, sobre el río Grande. Antiguamente se ubicó aquí Coopecafira que estuvo al servicio de los Ramonenses por más de 35 años pero el mal manejo administrativo, inestabilidad de precios del café, y falta de apoyo de sus socios hizo que cerrara.

El Ingenio de la Esperanza en Piedades Norte, aun continua operando desde hace más de 40 años. Estratégicamente ubicados al lado de grandes ríos, este tipo de industria tuvieron mucho que ver con la contaminación y destrucción casi total de los ríos Grande y Barranca.

Uno de los aspectos más representativos del distrito de Piedades Norte fue la presencia de trapiches o molinos artesanales de caña. En el caserío de este distrito conocido como Bajo de la Paz, se llegaron a inventariar más de 40 trapiches a finales de la década de 1990, muchos de ellos operados por bueyes o molinos de agua. Hoy en día se calcula que hay menos de 15. La disminución en la demanda del dulce de tapa, incremento en medidas de higiene de producción de este producto, y apertura hacia otro tipo de agricultura de subsistencia ha hecho que estos trapiches tradicionales hayan ido desapareciendo lentamente. El fenómeno no sólo se ha dado en Piedades Norte, por ejemplo, en el distrito de Concepción antes de 1990 se contabilizaban 10 trapiches. Hoy en día, 2008, sólo se tiene uno en propiedad de la familia Araya Quesada.