Se nos acaba la madera…¿y ahora qué?

Cargando troncos de Teca en Coyote
Cargando troncos de Teca en Coyote

Actualmente el Fondo Nacional para el Financiamiento Forestal (FONAFIFO, http://www.fonafifo.com) indica que en Costa Rica existen alrededor de 439 mil hectáreas bajo la modalidad de servicios ambientales. Esto apenas representa menos del 1% del territorio nacional. De esta cantidad, 89.3 mil hectáreas están en Alajuela y un total de 12.6 mil hectáreas en San Ramón. Aunque la protección del bosque es importante para el aseguramiento de fuentes de agua, secuestro de dióxido de carbono (CO2), protección vida silvestre vegetal y animal, atracción de turismo entre otros, la escaza o nula política sobre plantaciones forestales es lo que tendrá al país en el vilo por muchos años más hasta que se tenga una verdadera política forestal.

Bosque primario en Piedades Sur
Bosque primario en Piedades Sur

El uso de la madera es benigno. Grupos ambientalistas insisten en que usar madera es malo, cuando es todo lo contrario. Por ejemplo, la madera tiene un efecto negativo en producción de dióxido de carbono. Si consideramos que un árbol desde que nace hasta que muere pasa toda su vida secuestrando carbono. Otros materiales de construcción como acero, aluminio y concreto son causantes de miles de toneladas de dióxido de carbono que es liberado directamente a la atmósfera. Para dar un ejemplo, por cada tonelada de aluminio que se produce se liberan 4.5 toneladas de CO2. El concreto por ejemplo, tan usado en Costa Rica para construcción libera 2.6 toneladas de CO2 por cada tonelada producida. Esto nos está matando!

Las comparaciones son odiosas pero en los países desarrollados la madera es elemento central para producción de energía eléctrica, combustibles líquidos, y construcción de casas y edificios. ¿Porqué? Porque es un recurso completamente renovable, con efecto negativo de producción de CO2, porque embellece, y da trabajo a millones de personas en industria, construcción y turismo. En países como Canadá y Estados Unidos la tasa de crecimiento con respecto a la tala de árboles es de 23%. Más o menos quiere decir esto que por cada árbol talado, se siembran 23. El inventario actual en estos dos países norteamericanos es digamos, infinito…en otras palabras…SOSTENIBLE! En países como Suecia un 26% de la producción energética es de fuentes renovables (eólica, solar, hidráulica, y biomasas- donde la madera es alto componente). En Alemania la calefacción se está haciendo ahora utilizando madera comprimida en lugar de gas natural o combustibles fósiles. De hecho empresas en Estados Unidos que producen comprimidos de madera para calefactores tienen órdenes en espera por más de un año debido a la gran demanda de este combustible en Europa.

¿Qué se hará en Costa Rica? Los números son reales. La gente aun cree que usar madera es malo, todo lo contrario como arriba se ha explicado. Lo malo ha sido la poca visión de los gobiernos para nunca haber creado una política de estado que soporte el uso de recursos renovables para materiales de construcción y producción de energía y combustibles. Aunque se tienen buenos ejemplos como el uso de energía eólica e hidráulica para generación eléctrica. También se ha tratado de promover plantaciones de especies latifoliadas de crecimiento rápido como la melina o la teca, pero el efecto total es casi imperceptible. Mucho de la teca por ejemplo, termina en mercados asiáticos como India.

En San Ramón se trato de incrementar las plantaciones con programas que recomendaban ciprés y eucalipto principalmente. Algunos finqueros lo hicieron de buena forma y hoy están cosechando la madera. Sin embargo, no se incentivo más. El consumo de madera es sumamente importante y vinculado con el desarrollo del país. Desafortunadamente, este recurso RENOVABLE no existe en Costa Rica.