ALGO HISTÓRICO

Los fundadores de San Carlos venían directamente de Palmares, San Ramón y Grecia, desde donde viajaban en incluso tenían otra residencia en la Unión (Pérez Yglesias y González García (1995). .

La señora Ramona Quesada Quesada escribió en 1917 las vivencias de su hermano Teófilo de como acontecieron los hechos de denuncio y colonización a principios de la década de 1880 de lo que se llamó la Unión (hoy Ciudad Quesada). Este documento histórico es un tesoro desde todo punto de vista.

Teófilo fue hijo de Joaquín Quesada Rodríguez y María Quesada Ugalde. Tuvo como hermanos a Gabriela, Mercedes (varón), Ramona y Lupicio.

Luisa Cordero Quesada y su esposo Manuel Quesada Cabezas. Luisa fue hija de Gabriela Quesada Quesada, hermana de Téofilo quién es el personaje principal de este relato. Fotografía de Rebeca Quesada Cruz.

Joaquín, su hermano Baltazar, José María Quesada Ugalde (cuñado de Joaquín) y Mercedes Quesada Quesada (hermano de Teófilo) son oficialmente los fundadores de Ciudad Quesada ya que en 1884 hicieron los primeros denuncios según lo indican la Municipalidad de San Carlos y documentos históricos (MSC 2019).

Mercedes Quesada Quesada, hermano de Teófilo y uno de los 4 fundadores de San Carlos oficialmente reconocidos por las autoridades. Una de las dos Escuelas de Concepción lleva su nombre.

Este documento ha sido conservado por más de 100 años por los descendientes de Joaquín Quesada Rodríguez y María Quesada Ugalde.

Muchas gracias a la señora Rebeca Quesada Cruz, bisnieta de Gabriela Quesada Quesada, por revelar este tesoro.

El relato original se puede ver aquí.

La transcripción del documento es la siguiente. Se respeta la ortografía y estilo original.

Algo histórico

6 de Abril de 1917

Página 1 del relato de Teófilo Quesada Quesada

Me paro en la raíz del árbol de naranjo que está en la plaza pública, fijo la vista en esa calle tan larga y tan recta que de Norte a Sur con 2 grados de diferencia marcamos mi padre y yo cuando aquí no había más que dos habitaciones de José Meza Mora y la mía. Esa calle la demarcamos con dificultades porque eran desmontes nuevos y era indispensable pasar por sobre grandes garrotes y rompiendo charrales. El objeto era y asi fue romper una calle maestra para formar el cuadrante de la población.

Sigo haciendo recuerdos del pasado, doy una mirada para la altura de el Porvenir, me fijo en un terreno desmontado que se ha llamado el desmonte de Barahona, recuerdo que alli estube el año 1883 cuando yo era muy joven acompañado de mi abuelo Manuel María Quesada Benavides, mi padre Joaquín Quesada Rodríguez, mi tío José María Quesada Ugalge y un peón Frutaoso Solórzano visitamos aquél lugar con el objeto de comprar aquellos terrenos a don Adolfo Bonilla, pero aquellos viejos llenos de esperiencia no les gusto, recuerdo que mi bisabuelo me dijo ¡muchacho, ¡buscame un bledo! Yo impaciente andube buscando en el único pequeño desmonte donde nos encontrábamos y no encontré, le dije que no había. Me dijo ¿lechillo si hay, verdad? Mucho, le contesté, a pués a tiempo estos terrenos no me gustan.


Mi Tío y mi padre fijaban la vista para estos lugares y decian, en esa laguna deben ser planos y aí debe de ser el clima más cálido que aquí y por lo mismo más fértil los tres nos debemos de hacer la travesía de aquí a los bajos, hoy Florencia, pasar por esos terrenos que se divisan, se presentaba la dificultad que debia de ser apie y dejar las bestias, ir rompiendo picada y mi abuelo que era muy anciano no soportaría la jornada, resolvieron regresar a Palmares, dejar a mi abuelo y hacer una segunda excursión, en Mayo 1884 en esa segunda, vino mi Papá, mi tío José María, mi hermano Lupicio, fue cuando encontraron esta llanura y se hospedaron en un ligero rancho a la orilla de la quebrada de San Isidro, que ahí lo improvisaron. Ahí estuvieron el 15 de Mayo del mismo año y siguieron su marcha a salir donde hoy es Florencia, aquí no había huella humana ninguna. Apenas salieron y fueron los tres Joaquín, José María y Baltazar Quesada a denunciar cada uno 600 manzanas.

En Junio del mismo año se bino mi tío José María con sus peones y sus fierros a principiar, a trabajar, combenidos con mi Papá para que se viniera enseguida con más peones y provición por Buena Vista de allí venir con las cargas a la espalda, venir buscando los mismos terrenos y encontrar a mi tío.

A mi me tocó traer un quinto sal y haci todos los demás de la comisión menos mi Papá que traía un guapil muy pesado y el cuchillo habriendo picada por donde nunca había pasado persona alguna. Por fin llegamos el 29 de Junio a la quebrada de San Pedro como bautizaron la de San Isidro por haber estado alli la primera comisión el 15 de Mayo. Recuerdo que cuando llegamos después de la quebrada de San Pedro a la de San Isidro dijo mi Padre, descansemos un poco para que enseguida busquemos a José María que debe de estar a orillas de esta quebrada.

Me senté en la gamba de un árbol a sacarme espinas que se me habían metido en mis descalzos pies, seguimos aguas abajo y en una islita que existe en medio seguimos aguas abajo y en una islita que existe en medio de la quebrada ya nombrada y otra que caé a esta que oy es propiedad de Juan Chávez. Allí encontramos derribados los primeros árboles que aquí se botaron, allí mi tío con sus peones aguardándonos desbasinando ciertos lugarcitos del desmonte y sembrando maíz.

Al dia siguiente salimos a cazar y estubimos perdidos por seguir unos monos más de cuatro horas, los cazadores eramos Anselmo Zumbado, Nicanor Salazar y yo. A la cabeza iba Anselmo más nervioso y comprendió que estabamos extraviados, se agitó mucho y andaba muy ligero, no encontraba rumbo recto, hacia bueltas y bueltas en una de esas encontramos una enorme culebra negra Mica y la mató; seguimos caminando, media hora después estábamos donde estaba la culebra, por lo que echó de ver que estabamos extraviados, entonces me excedió la delantera, salimos a la picada hecha por la primera expedición, enseguida al rancho.

Al día siguiente salimos a Buena Vista, mi Papá mi tío y yo siempre mi Padre con el guapil, mi tío con una arguenilla a la espalda y yo con otra, con poca carga dejando los peones con un encargado trabajando. Pasado el río de la Vieja mi padre, mi tío iban agotados se acostaron en el suelo mojado, pidieron biscocho y comieron, después ensendieron un puro por primera vez, me fumé uno otro mi padre, porque él me lo obsequió, en agradecimiento les quité las cargas y me adelanté, pronto me alcanzaron.


En 1884 hicieron algunos desmontes y en 1885 se hicieron trabajos grandes y formales, en las tres propidades ya formadas, ya nombradas de Joaquín, José María y Baltazar. Hubo un contratiempo porque en ese año se desarroyo la guerra de Barrios y se llevaron todos los peones, yo estaba recien casado pude esconderme aquí con cuatro peones a trabajar, saliendo el Miércoles santo cuando la guerra terminaba, haci es que en esta fecha hace 33 años se principió a trabajar en este lugar, oy consta de Escuela, casa Cural Jefatura Política alcaldia -Telégrafo, Correo; hay en el Cantón 800 sufragantes, ¿Como sera dentro de 30 años? cuando algun curioso lea esto y yo ya no lo veré.


Teófilo Quesada Quesada
Villa Quesada

Referencia

  • Municipalidad de San Carlos (MSC). 2019. Reseña Histórica. Disponible en https://www.munisc.go.cr/Paginas/Visitantes/Historia.aspx. Último acceso Octubre 2019.
  • Perez Yglesias, M. y González García, Y. 1995. UN PROCESO DE COLONIZACION TARDIA Y DISPERSA: EL VALLE DE LOS PALMARES. Anuario de Estudios Centroamericanos, Universidad de Costa Rica, 21(12): 141-164.