Profesores del Colegio Patriarca San José (CPSJ) de 1988 a 1992

Estas fueron personas que me marcaron mi vida positivamente en la mayoría de los casos, pero también tenían cosas negativas que igual me ayudaron en mi formación como persona. A todos gracias por sus enseñanzas, tanto lo bueno como lo malo. Aunque sé que cientos de moncheños los conocen, reconozco que cada uno tendrá un punto de vista diferente.

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Johana García recibe su título de graduación del CPSJ en 1992. En la foto la hermana Miríam, Freddy Loría y Shirley Cruz

 

Directora, Hermana Miriam. Recuerdo qué sólo su nombre causaba terror con sólo decirlo. Al verla venir no sabía ni donde poner las manos mucho menos la mirada. Era una señora de contextura gruesa, pelo gris, anteojos y siempre andaba sacando pecho. La hermana Miriam definitivamente dejo un legado al CPSJ en sus años como directora. Muchos alumnos no la querían, decir que la odiaban quizás es más apropiado. Pero para aquellos que no andábamos jalándole el rabo a la ternera, la cosa con la hermana Miriam siempre estuvo tranquila. El último día que la ví fue en la graduación, después no supe más.

Directora, Hermana Lucila. Ella vino después de la hermana Miriam y fue después de que me gradué. Mis hermanos si la disfrutaron bastante. Recuerdo que cuando la hermana Miriam era directora, la hermana Lucila ayudaba en la oficina de Orientación, ahí trabajaba Beleida, la orientadora. Lucila era bajita, morena, de facciones indígenas. La verdad nunca supe de donde era. También la hermana Lucila nos dio clases de religión.

Freddy Loría, profesor de Matemática. Loría me dio clases de Matemática en sétimo, octavo, y quinto año. Recuerdo era una persona puntual, muy estricta y con poca paciencia para aquellos que no tenían interés en su clase. Fue quizás el profe que mejor escribía en la pizarra. Además recuerdo que en mis tiempos de estudiante Loría vivía en la Angostura (en esos tiempos pertenecía a Esparza) y en más de una ocasión Loría contaba que se iba para la casa en su bicicleta shopper. La verdad no me lo imagino bajando Cambronero en esa bicicleta. Su casa quedaba como a unos 600 metros después del cruce a Guadalupe, carretera a Esparza. Loría también era muy bueno para el fútbol. Junto a Chango Ortiz hacían de las suyas cuando jugaban partidos con los estudiantes. Recuerdo que en un par de ocasiones le pegué teja en exámenes. La verdad, todo un éxito.

Irene, la profesora de Sociales. Me dio estudios sociales excepto en noveno y cuarto. Para ser honesto, a mí la temática de estudios sociales se me pegaba fácil y no es por rajar, pero sólo en un examen no me pegué el 100. Creo ella nunca se dio cuenta de mi estadística, creo que no le importaba. Me llamaba la atención su forma de dar clase. La voz chillona creo hacía que todos pusiéramos atención y quizás por eso a mi me iba bien.

Maria Esther, la profesora de Francés. Estuve con ella en sétimo, octavo, y noveno. Era delgada, morena, de cara redonda, y una voz y personalidad increíblemente dulce. Creo era de Atenas. Los fines de semana siempre hacia maleta y en más de una ocasión la ví bajándose del bus de San Ramón en el cruce de Manolos. María Esther tenía a más de uno medio enamorado, incluyendo a mí.

Dunia, la profesora de inglés. A mí siempre me gustó el inglés, más que el francés. Ella me dio clase en sétimo, octavo, cuarto y quinto. Aunque el inglés del colegio era más que todo de aprender vocabulario y construcciones gramáticas sencillas, sus clases me sirvieron muchísimo después en mi vida. Fue una de las profesoras que más respetaba en el Colegio. Talvez porque siempre le gustaba hablar conmigo, eso me hacía sentir tomado en cuenta. Una gran persona sin lugar a dudas.

Marielos, la profesora de español. Esta señora era bien estricta y super bien vestida. Su trasero siempre se veía bien apretadito y por lo tanto daba de que hablar a más de uno. Me dio clases en cuarto. Me dejó muy buena impresión, además influyó mucho en mi gusto a la lectura de libros.

Jackson, el profesor de Educación Industrial. Jackson tenía uno de los cursos más fáciles. Para uno era una delicia ir a industriales. Inventarse algún proyecto con metales o madera era la parte más dura. El resto del tiempo, se trabajaba en el taller hasta sacar adelante el proyecto. Quizás el proyecto más importante fue una jaula para loras que hice, bien pesada por cierto ya que era hecha de pura varilla de construcción. También hice una parrilla para asar carne que creo nunca la usé. Increíblemente los dos proyectos aun andan por ahí en algún lado en la casa de mis padres.

Domingo, el profesor de educación física. Domingo me dio educación física todos los años. Y cada año era lo mismo: acondicionamiento físico, juegos, y deportes en conjuntos. Lo más difícil para mí era hacer los caballitos en basquetbol. Recuerdo que noveno, y quinto fue un éxito porque Domingo nos llevaba a la piscina. La verdad yo siempre creí que nuestro grupo era el elegido porque habían varias chiquillas con unos cuerpazos que no era jugando. Así que la oportunidad de aprender a nadar siempre fue buen acompañada con un excelente panorama. En noveno íbamos a la piscina del Club de Amigos y en quinto a la piscina del Gimnasio Gabelo Conejo.

Genaro.El profesor de matemática de cuarto. Este señor era creo de Moctezuma. Una vez tuvo una bronca con varias estudiantes y recuerdo se pegó una llorada como de tres días. Al final no sé si se quedo o lo fueron. Tenía métodos de enseñanza medio jalados del pelo. Además recuerdo que le gustaba el basquetbol, fiel seguidor de Michael Jordan y por supuesto, se compró las famosas tenis Jordan. Las traía al colegio para hacernos agua la boca a todos, creía yo.

Rocío, la profesora de Ciencias. Me dió clase en sétimo, octavo y noveno. Creo le caía mal y además le daba asco. En esas edades yo tenía la cara echa mierda de tanta espinilla y siempre me andaba apuntando remedios para que se me quitarán las espinillas. Total me hizo gastar un montón de plata y las espinillas hasta hoy en día aun las ando. Recuerdo que en octavo y noveno vino con la idea del club científico y salíamos a ver parques nacionales, monumentos, y empresas. Esto fue super provechoso porque hasta la fecha no se me olvida, bien por Rocío!

Doña Oki, profesora de Sociales. Sin lugar a dudas doña Oki era la profesora preferida de todos. Recuerdo que siempre le ponía muchas ganas y lo mejor de todo, a mí siempre me decía primo, que gran orgullo!

Otros profesores que tuve fueron:

  • Wilberth, profesor de artes plásticas en todos los años. La verdad aprendí un par de cosas interesantes, pero definitivamente el arte no era ni es lo mío.
  •  Carmen Lidia, profesora de español en noveno. Señora super estricta, de mucha plata.
  • Zoila Rosa, profesora de Español en sétimo. Fue importante para mí ya que me dio consejos y además confianza en mi primer año de colegio.
  • La profesora de filosofía. No recuerdo su nombre. Era bien pequeñita y lo que hacía era leer de sus notas y nosotros copiábamos y copiábamos toda la clase. Uno de los métodos más ineficientes y aburridos.
  • Shirley, la profesora de Sociales en noveno. Su voz era muy particular. Es la única que tengo en mi perfil de facebook. Tenía muy buena química con los estudiantes y por eso la apreciabamos mucho.
  • Lizbeth, la profesora de química. Era muy poco sonriente y parecía que siempre estaba en dolor o de mal humor. Vivía por el residencial el Sesteo.
  •  La profesora de matemática de noveno. No recuerdo el nombre. Una señora delgada y pequeña que más de una vez los mal portados de la clase la hicieron llorar.
  • El profesor de biología. Evelio, señor buena nota. Recuerdo poco de él, pero me dio la impresión que tenía una gran pasión para la enseñanza de la biología tanto así que escogí este como tema de ciencias para bachillerato.
  • El profesor de inglés en noveno. Un carajo medio loco, que traía un pito y sacaba tarjetas amarillas. Creo era practicamente y Dunia, la profesora oficial de inglés, lo trajo a nuestra clase para que se foguera.
  • La profesora de sociales en noveno. Era de Grecia y traía a más de uno bien enamorado. Recuerdo que venía en bus todos los días.